
Con mis hermanos la cosa fue fácil. Mi hermano se llama como mi padre y tiene como segundo nombre el de mi abuelo materno. Mi hermana se llama como mi madre y tiene como segundo nombre el de mi abuela paterna. En los planes de mi mamá todo cuadraba y estaba muy políticamente correcto... claro, hasta que llegué yo a descuadrar el asunto.
Resulta que ya no había nombre de padres que repetir... cuentan papá y mamá que estuvieron barajando diferentes posibilidades: Daniela en honor a mi tío el médico y homenajes similares. Mi prima que tenía cuatro años y que por ese entonces había visto Bambi quería que me pusieran Flor porque en esa película salía no sé qué personaje de ese nombre. Todavía hoy se repite en la familia su petición: "¡Pónele Fol!"
Mis padres valoraron la idea hasta que mi hermano salió en mi defensa diciendo que si me ponían ese nombre, cuando estuviera en la escuela me llamarían "coliflor".
Hay que aclarar que en mi familia tenemos un sentido del humor muy... que somos unos burlones, vamos. Que cuando nace un niño antes de nombrarlo examinamos todas las maneras en que la gente puede burlarse del nombre para curarnos en salud.
Al final mi mamá recurrió a los libros. Tenía un diccionario enciclopédico que en la parte final contenía un glosario de nombres y sus significados. De allí sacó el que sería mi primer nombre: Edith.
Y se quedó tan ancha. Con eso para ella era suficiente. Para papá no. Él decía que si mis hermanos tenían dos nombres no era justo que yo tuviera solamente uno. Siguieron dándole vueltas al asunto hasta que un día mi papá se encontró por la calle a una amiga suya que era maestra y le contó en qué fase estaba el dilema del nombre de "la niña". La buena mujer (al fin maestra) comenzó un interrogatorio:
- ¿cómo se llama su hijo mayor?
- pues tal y tal por el papá de mi señora...
- ¿y su hija la que sigue?
- Pues tal y tan por mi madre...
- y... ¿la madre de su señora cómo se llama?
- Pues se llama Andrea...
- Pues ya está, "la niña" se debería llamar Edith Andrea...
Mi padre vió la luz y corrió a casa a darle a mamá la noticia de que "la niña" ya tenía nombre. A mamá no le gustó nunca pero ¿cómo se iba a negar si era el nombre de su madre?...

